Tipos de solicitaciones de la llanta

La llanta, como todo componente en condiciones de trabajo, está expuesta a diferentes solicitaciones que afectarán más o menos según la tipología de vehículo en la que nos encontremos. Básicamente son solicitaciones térmicas, solicitaciones mecánicas y solicitaciones medioambientales:

  1. Las solicitaciones térmicas a nivel de componente no son elevadas, generalmente inferior a 100 º C, ya que una llanta no genera trabajo mecánico. Sí que requiere una buena conductividad térmica debido al calor generado por el sistema de frenado del vehículo, disipándose éste mediante convección forzada.
  2. Las solicitaciones mecánicas vienen definidas por los esfuerzos de torsión, a los cuales la llanta está sometida cuando se encuentra en movimiento, debido al par transmitido por el palier y por los esfuerzos de tracción-compresión debidos al peso del propio vehículo.
  3. Las solicitaciones medioambientales, producidas principalmente por las inclemencias meteorológicas y la humedad, provocan oxidación natural y pérdida de brillo. Para evitar estas consecuencias se realizan tratamientos superficiales en las llantas.